Notas de la cárcel: agosto de 1963

Agosto, 1963

El ambiente de la prisión se ha vuelto insoportable. Un ruido terrible que no me deja dormir ni por la tarde ni de noche. Desearía que no hubiese más prisioneros. No sé cómo trabajar; Me encuentro en un estado de depresión constante y nada cambia mi ánimo más allá de una buena historia o algo que tenga que ver con el arte de la escritura. Sé que puedo escribir, pero lo que casi me destroza es no saber qué nivel de escritura puedo alcanzar. Muchos pensamientos danzan por mi cabeza que quiero expresar y no sé cómo. No soy capaz de expresar mis pensamientos claramente en forma de lenguaje, y si intento escribirlos, escapan de mi cabeza.

Cuando nos expresamos, también expresamos los pensamientos del colectivo. Una brillante valla.*Lo que comparten estos colectivos: aburrimiento, asco, desilusión. El romanticismo de la lucha ha terminado. Lo que quedan son los hechos al desnudo. El culto a la personalidad y su derrumbamiento, las mascaras han caído (la de la religión, la del heroísmo…)

El ojo de un niño: “La naturaleza humana busca constantemente el conocimiento del mundo que la rodea, pero el deseo remite con el tiempo. Cuando crecemos el mundo pierde su belleza y espectacularidad, pero podemos recuperar nuestra agudeza visual, el amanecer del mundo, a través del ojo del niño que observa el mundo a su alrededor con ojos abiertos y curiosos.”

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s