Notas de la cárcel: noviembre de 1962

Noviembre, 1962

«El verdadero material del cine es el monólogo». Eisenstein

No hay un interés real en las personas. Cada uno mira solo por sí mismo. Egocentrismo. ¿Dónde está el espíritu del sacrificio, de la concienciación? Trastornos psicológicos. Robo. La naturaleza de esta situación. La creencia constante en la imposibilidad de una condena a largo plazo.

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Notas de la cárcel: junio de 1962

Junio, 1962

Aquello de lo que parezco estar más alejado, aunque pienso en ello todo el rato y espero alcanzarlo, es mi hombre interior. Tantos sentimientos, tantos pensamientos tan extraños y enmarañados.

Los colores y sus significados. El rojo es el amor. El amarillo, los celos. El azul, la tristeza. El verde, la lealtad. El blanco, la pureza. El morado, el anhelo.

El camino del escritor está lleno de sacrificios; todo debe entregarse a su arte. Pushkin pasó cinco años de su vida persiguiendo a su novia mientras ella jugaba con él. El escritor no debe permitir que nada se entrometa entre él y su obra o su arte. Es un santo y un mártir.

Este es el papel del artista en Egipto hoy en día. No escribir algo agradable solo por su valor estético. No dejarse llevar por aspectos filosóficos e intelectuales. No vivir cautivo de la experiencia personal, que podría desembocar en la soledad o en sentimientos de alienación y lo absurdo. No conformarse con reproducir de manera impresionista, neutral, superficial lo que acontece a la sociedad. Debe sumergirse en las profundidades de las personas y del individuo. Debe revelar el camino a seguir, debe elegir la dirección y cambiarla. Debe dirigir y jugar un papel en la vida del día a día, armado con su técnica, su experiencia personal, la conciencia de sí mismo, la persistencia y la disposición al sacrificio.

El escritor es responsable de cada palabra que escribe.

«Cuando la gente hable, escucha. La mayoría de la gente no escucha». El consejo de Ernest Hemingway en una carta a un joven escritor.

«Los iconos» en el 22.o Congreso del Partido Comunista de la Unión Soviética:
—Aleksandr Tvardovski: «El héroe de mi relato, a quien amo con todo mi corazón, a quien he intentado representar en toda su belleza, quien ha sido, es y será bello, es la verdad». Tólstoi.
—«Esos escritores que se apresuran a responder a los reclamos diarios, que nos informan de los sucesos de la actualidad, merecen el apodo de “filtros”. Para ellos, la construcción del canal Volga-Don no se merece más que uno o dos artículos en primera plana, escritos con rapidez y de manera superficial. Un reflejo de los hechos y nada más. Ese mismo tema le supuso a Vladimir Fomenko diez años de trabajo duro. No puedo ocultar mi miedo cada vez que veo a un escritor que corre a difundir una noticia antes de que los sucesos hayan madurado en su mente, antes de que haya experimentado una profunda necesidad de comunicarse con el lector».
—Shólojov: «Un escritor que habla de granjas de explotación colectiva no debería saber menos que un agrónomo local».
—Primero soy un comunista. Después, un escritor.

Notas de la cárcel: abril de 1962

Sonallah Ibrahim estuvo preso en la cárcel de Al Wahat durante cinco años. En ese tiempo, en el que también escribió su novela Ese olor, Ibrahim inmortalizó sus pensamientos en papel de fumar. Desde esta y por las entradas venideras, nos adentraremos en la mente activa de un preso político del Egipto de los años sesenta.

Abril, 1962

El Cairo se suicida. Los incendios del 52. La ciudad que se alzó y se destruyó a sí misma. La historia de la libertad en las calles, entre la gente. La gran ciudad desde cada ángulo, su dolor incipiente.

El héroe y las masas —Plejánov—, el culto a la personalidad.

Tortura: y desde entonces siente que, camine por donde camine, ya sea para entrar o salir, algo lo golpeará, algo lo conmocionará. Si alguien lo sorprende, sus músculos se tensan. Espera que lo abofeteen, que lo pateen.