«Sonallah tiene una capacidad enorme para desdramatizar la existencia».

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Hace unos días tuvimos la oportunidad de charlar con Pedro Martínez Montávez, uno de los grandes arabistas españoles y todo un pozo de sabiduría. Nos habló de la cultura árabe, de su pasión por la literatura egipcia y de cómo conoció a Sonallah Ibrahim. Os ofrecemos un adelanto de la entrevista, donde el prestigioso intelectual jiennense rememora su encuentro, una tarde a finales de los 80 en El Cairo, con el autor de Ese olor:

“Lo conocí durante un viaje mío a Egipto. Yo ya había leído algo sobre Sonallah, había leído precisamente Ese olor, y empezaba a interesarme. Hice todo lo posible por conocerle. Estuvimos en su casa, en la parte de Heliópolis, una zona bien urbanizada, pero no de las más aristocráticas ni de las más lujosas. Pasamos toda la tarde hablando.”

“Sonallah es un tipo encantador, encantador. Cosa no difícil entre los egipcios, porque los egipcios son encantadores. Tienen una afabilidad que te gana desde un primer momento. Tienen una capacidad enorme para desdramatizar la existencia, siendo ellos como son, profundamente dramáticos, porque sienten muy en lo profundo. Una capacidad enorme para situar lo que ellos sufren en un segundo plano. Y tú tienes que hacer un esfuerzo enorme para profundizar en ellos, para taladrarlos. Si lo haces lo consigues. Si no, no lo conseguirás nunca.”

“Es un hombre muy fino, menudo. Tiene ese tinte un tanto cobrizo que con facilidad se da en los egipcios. Sonallah era, es un hombre muy firme en sus ideas, en sus preferencias, en sus principios. No alardeaba de lo que decía, ni mucho menos. Es una persona que se expresa con mucha firmeza, pero al mismo tiempo con bastante humildad y modestia. No es una estrella literaria ni mucho menos, ni nunca ha buscado serlo. Era un firme defensor de las libertades, como lo ha sido siempre. Tenía una formación marxista clarísima, y estaba absolutamente en contra del régimen.”

Muy pronto publicaremos la entrevista completa con Pedro Martínez Montávez.